Y ahí la ‘maquina’ eslovaca estuvo mejor engrasada. El juego imaginativo pero más inconstante del brasileño contrastaba con el de desgaste de Beck, plano pero continuo y machacante. De hecho, fue el propio eslovaco el que, aprovechando los errores ajenos, contó en los dos primeros juegos en los que sacaba su rival con dos bolas de ‘break’ que Alves supo neutralizar.
El brasileño, poco a poco, fue soltándose, metiendo más bolas dentro y respondiendo al saque de un Beck muy tranquilo y relajado hasta ese momento, pero que se encontró con una bola de ‘break’ en contra y un revés a la línea de Alves, marca de la casa, que desequilibraba el set.
Sin embargo, no pudo consolidar su saque y, a la postre, eso le costó muy caro. Beck puso una marcha más y se escapó 0-40. Pese a que el brasileño recuperó dos puntos no pudo con el continuo desgaste de su rival y acabó tirando la bola a la red para volver a equilibrar la balanza a tres juegos.
Beck estaba crecido, él marcaba cuando ganaba fácil un juego y cuando se lo complicaba; suyos eran los errores y los aciertos; de hecho, con 4-4, dos errores suyos con el saque le dieron una segunda oportunidad a su rival, que Beck salvó con soltura, con la misma soltura con la que presionó en el décimo juego de la primera manga y, a la tercera bola de set, rindió la resistencia de Alves y se hizo con él por 6-4.
El segundo set no tuvo, al menos de inicio, ni la emoción y alternativas del primero. Con Beck algo más relajado tras ganar la primera manga y apuntándose sus servicios con rotundidad, era Alves el que sufría, no porque pasara apuros, sino porque no veía opciones a la contra para darle la vuelta al partido.
Con 2-1 y Beck marcando el ritmo, Thiago Alves pidió asistencia médica por unos problemas lumbares. Eso no desconectó la máquina del Este, que mantuvo su timo constante, mientras que brasileño cada vez se movía con mayor dificultad y llegaba más tarde a las bolas que su rival ponía en las esquinas.
Tarde o temprano, a ese ritmo, tendría que llegar el acelerón del eslovaco y esto ocurrió con 4-3 y saque del brasileño. Alves no metió los primeros saques y Beck lo aprovechó para restar a los pies de su rival, mandar, poner un ritmo más alto en los puntos ‘cerrar’ el partido con un ‘break’ cómodo. Ahí se acabó la resistencia del rival. Beck sacaba para ganar y no lo desaprovechó. Alves aún salvó una bola de partido, pero ya era tarde. Al final 6-4 y 6-3.
Con este triunfo, Karol Beck, que ya se había embolsado 3.125 dólares por su triunfo en dobles, añade a esta suma la nada despreciable cifra de 14.400 dólares, mientras que Alves suma los 8.480 dólares que corresponden al subcampeón. Asimismo, el eslovaco contará mañana con 100 puntos más en su casillero, mientras que el suramericano aumentará sus números en 60 puntos.
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